Conozca cómo valoramos, administramos y realizamos el seguimiento de los nuevos tratamientos antiamiloide para el Alzheimer en la Unidad de Trastornos del Movimiento y Memoria del Hospital Memorial Publio Cordón (Madrid).

En la Unidad de Trastornos del Movimiento y Memoria del Hospital Memorial Publio Cordón (Madrid) disponemos de un circuito especializado para la valoración, indicación, administración y seguimiento de los nuevos tratamientos antiamiloide para la enfermedad de Alzheimer.
Estas terapias representan uno de los avances más importantes de la neurología en las últimas décadas. Sin embargo, no están indicadas para todos los pacientes y requieren un diagnóstico preciso, la confirmación biológica de la enfermedad y un seguimiento estrecho por un equipo con experiencia.
Nuestro objetivo es ofrecer estos tratamientos con el máximo rigor científico, explicando de forma clara sus beneficios, sus limitaciones y los posibles riesgos para que cada paciente pueda tomar una decisión informada.
Una nueva etapa en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer
Durante muchos años, el tratamiento del Alzheimer se centró en aliviar algunos síntomas y mantener la mejor calidad de vida posible.
Hoy disponemos, por primera vez, de medicamentos que actúan sobre uno de los mecanismos biológicos implicados en la enfermedad: la acumulación de proteína beta-amiloide en el cerebro.
Estos tratamientos, conocidos como terapias antiamiloide, no curan el Alzheimer, pero han demostrado ralentizar la progresión de la enfermedad en pacientes cuidadosamente seleccionados durante las fases iniciales.
Nos encontramos ante un cambio de paradigma. El diagnóstico precoz ya no solo sirve para conocer la causa de los síntomas, sino también para valorar si el paciente puede beneficiarse de una terapia modificadora de la enfermedad.
¿Qué son los tratamientos antiamiloide?
Los tratamientos antiamiloide son anticuerpos monoclonales diseñados para unirse a la proteína beta-amiloide y favorecer su eliminación del cerebro.
Actualmente constituyen la primera generación de tratamientos capaces de actuar sobre uno de los mecanismos biológicos fundamentales de la enfermedad de Alzheimer.
Es importante transmitir un mensaje claro.
Estos tratamientos:
- No curan la enfermedad.
- No recuperan la memoria perdida.
- No están indicados para todos los pacientes.
- Deben administrarse siguiendo criterios clínicos estrictos.
Su finalidad es ralentizar la progresión de la enfermedad en pacientes que cumplen los criterios establecidos.
¿Quién puede beneficiarse?
La valoración debe realizarse siempre de forma individualizada.
En términos generales, estos tratamientos están dirigidos a personas que presentan:
- Enfermedad de Alzheimer en fases iniciales.
- Deterioro cognitivo leve o demencia leve.
- Confirmación biológica de la presencia de proteína beta-amiloide.
- Ausencia de determinadas contraindicaciones clínicas o radiológicas.
Cada paciente requiere un estudio completo antes de tomar una decisión.
¿Cómo confirmamos el diagnóstico?
Antes de indicar un tratamiento antiamiloide es imprescindible confirmar que los síntomas corresponden realmente a una enfermedad de Alzheimer.
Para ello realizamos una evaluación integral que puede incluir:
- Consulta neurológica especializada.
- Evaluación neuropsicológica.
- Resonancia magnética cerebral.
- Biomarcadores en sangre, incluida la fosfo-tau217.
- Biomarcadores en líquido cefalorraquídeo.
- PET de amiloide para confirmar la presencia de depósitos de beta-amiloide cuando está indicado.
- Estudio genético de APOE, cuando es necesario para valorar la seguridad del tratamiento.
Solo integrando toda esta información podemos determinar si una persona es candidata a estas terapias.
¿Cómo administramos estas terapias en el Hospital Memorial Publio Cordón?
En la Unidad de Trastornos del Movimiento y Memoria del Hospital Memorial Publio Cordón hemos desarrollado un circuito específico para ofrecer estos tratamientos con las máximas garantías de seguridad.
Nuestro proceso incluye:
- Valoración neurológica especializada.
- Confirmación diagnóstica mediante biomarcadores.
- Evaluación neuropsicológica.
- Resonancia magnética cerebral.
- Confirmación de patología amiloide mediante PET de amiloide o biomarcadores en líquido cefalorraquídeo cuando está indicado.
- Valoración individualizada de beneficios y riesgos.
- Información detallada al paciente y a su familia.
- Administración del tratamiento.
- Seguimiento clínico y radiológico durante todo el proceso.
Nuestro objetivo no es únicamente administrar un medicamento, sino acompañar al paciente durante todas las fases del tratamiento.
¿Qué riesgos tienen estas terapias?
Como cualquier tratamiento innovador, los medicamentos antiamiloide pueden producir efectos adversos.
El más importante son las alteraciones relacionadas con el amiloide (ARIA), que pueden manifestarse como edema cerebral o pequeñas hemorragias detectadas mediante resonancia magnética.
Por este motivo, el seguimiento mediante resonancias periódicas y revisiones neurológicas forma parte esencial del tratamiento.
La selección adecuada del paciente es la mejor herramienta para minimizar estos riesgos.
¿Qué diferencia aporta una Unidad especializada?
La llegada de estas terapias hace que el papel de las Unidades de Memoria sea más importante que nunca.
No basta con disponer del medicamento.
Es imprescindible:
- Confirmar correctamente el diagnóstico.
- Seleccionar al paciente adecuado.
- Explicar de forma realista el beneficio esperado.
- Controlar los posibles efectos adversos.
- Realizar un seguimiento estrecho durante todo el tratamiento.
Ese es precisamente el modelo asistencial que desarrollamos en nuestra Unidad.
Preguntas frecuentes
¿Estos tratamientos curan el Alzheimer?
No. Su objetivo es ralentizar la progresión de la enfermedad en pacientes seleccionados.
¿Todos los pacientes con Alzheimer pueden recibirlos?
No. Solo un grupo concreto de pacientes cumple los criterios clínicos y de seguridad.
¿Es necesario realizar un PET de amiloide?
En muchos casos es necesario confirmar la presencia de patología amiloide mediante PET de amiloide o biomarcadores en líquido cefalorraquídeo antes de indicar el tratamiento.
¿Es necesario realizar resonancias durante el tratamiento?
Sí. La resonancia magnética es fundamental para controlar la seguridad del tratamiento y detectar posibles alteraciones relacionadas con el amiloide.
¿Qué ocurre si finalmente no soy candidato?
No ser candidato a una terapia antiamiloide no significa quedarse sin tratamiento. Existen otras medidas terapéuticas, programas de estimulación cognitiva, control de factores de riesgo vascular y tratamientos sintomáticos que pueden ser muy beneficiosos.
Nuestro compromiso
En la Unidad de Trastornos del Movimiento y Memoria del Hospital Memorial Publio Cordón creemos que la innovación solo tiene sentido cuando se aplica con rigor, experiencia y una atención centrada en la persona.
Los nuevos tratamientos antiamiloide representan una oportunidad para muchos pacientes, pero también exigen una valoración individualizada y un seguimiento especializado.
Nuestro compromiso es ofrecer una atención basada en la mejor evidencia científica disponible, explicando con claridad cada paso del proceso y acompañando al paciente y a su familia en la toma de decisiones.
Solicite una valoración especializada
Si usted o un familiar ha sido diagnosticado de enfermedad de Alzheimer o desea conocer si puede beneficiarse de los nuevos tratamientos antiamiloide, solicite una valoración en la Unidad de Trastornos del Movimiento y Memoria del Hospital Memorial Publio Cordón.
Realizamos una evaluación integral para confirmar el diagnóstico, estudiar la idoneidad de estas terapias y ofrecer un seguimiento especializado durante todo el proceso.
Referencias
Fuentes de información
- European Medicines Agency (EMA). Información regulatoria sobre lecanemab y donanemab.
- Alzheimer’s Association. Guías clínicas sobre enfermedad de Alzheimer y biomarcadores.
- Appropriate Use Recommendations para terapias antiamiloide.
- National Institute on Aging–Alzheimer’s Association (NIA-AA).
